 "Somos músicos de folclor" Y con músicos como nosotros se trata de picar piedra, de correr la voz", dice esta cantante mexicana, referente mundial de las músicas del mundo, que el 26 de agosto vuelve a Chile para cantar en el Teatro Nescafé de las Artes en la capital. Será su tercera incursión a Chile, luego de un debut como invitada al desfile de músicos que actuaron con motivo de la asunción de la Presidenta Bachelet en marzo 2006, y de su regreso, esta vez por cuenta propia, al caluroso concierto que dio en el Teatro Oriente de la capital hace un año y medio.
-Yo creo que es extraordinario. Es un paÃs con tanta pasión, que de verdad se percibe de una manera muy diferente a la pasión de Argentina, por ejemplo, donde me parece que predomina el europeo en algunas cosas -comenta la cantante acerca de su impresión de nuestro paÃs-. En Chile esa pasión tiene que ver también con su historia y con su afinidad con las raÃces indÃgenas. Creo que están más cómodos con ellas, aunque todavÃa no están dispuestos a decirlo abiertamente. La relación con las raÃces indÃgenas es ni más ni menos que la especialidad de Lila Downs, una artista nacida en la ciudad mexicana de Oaxaca(la pronuncian OAJACA), hija de un profesor estadounidense y de una cantante mixteca. Desde el primer dÃa su carrera ha consistido en un equilibrio entre esas tradiciones nativas mexicanas de su cuna con las influencias de otras músicas del mundo, en particular gracias a su trabajo con el saxofonista de jazz estadounidense Paul Cohen, productor de sus recientes discos. Su propia huella ha seguido esas fluctuaciones. Lila Downs ha vivido tanto en Estados Unidos como en México, ha cantado en las bandas sonoras de las pelÃculas "Frida" (2002) y "Fados" (2007), de Carlos Saura, y buena parte de esos discos dan cuenta de ese rasgo mestizo con tÃtulos bilingües: Ofrenda (1994), Azuláo (1996), La sandunga (1997), Ãrbol de vida (Tree of life, 2000), La lÃnea (Border, 2001), Una sangre (One blood, 2004), ganador de un premio Grammy latino en la categorÃa de música folk; La cantina (2006) y el reciente Ojo de culebra (Shake away, 2008), que mostró a su paso previo por Santiago. Lo mismo vale para el más flamante de sus álbumes, En ParÃs - Live á Fip (2010), grabado en vivo y firmado como Lila Downs y la Misteriosa. -¿Ves estas visitas como el comienzo de una relación con Chile?. Le consultaron -SÃ, ya estamos más con los ojos abiertos. Con músicos como nosotros se trata de picar piedra, de hacer el trabajo, el contacto con tu público. Somos músicos de folclor. En el folclor mucho se corre la voz. No nos gusta ver cosas espectaculares de los artistas de folclor, y eso cuesta tiempo, pero al mismo tiempo nos da mucha emoción.
|