 Con un recital de más de dos horas, la banda de trash metal deleitó a los más de 50 mil fans que repletaron el Club HÃpico.
El cartel decÃa que esta era la gira de la última producción de Metallica, titulada Death magnetic. Sin embargo, el cuarteto metalero dio en el gusto a sus seguidores de siempre, recorriendo sus más de dos décadas de trayectoria en el rock pesado.
A las 21:20 horas, sonaba la clásica introducción The Ecstasy of Gold, que dio el vamos a un espectáculo delirante y sin descansos.
Esto, porque en los más de 120 minutos que duró el show en el Club HÃpico, sólo aparecieron tres canciones tildadas de "lentas": Fade to Black, Nothing Else Matters y One. Lo demás fue puro derroche de energÃa y poder.
Metallica, en su tercera visita a Chile, demostró que sigue vigente en el espectro más duro del rock internacional. Clásicos como Masters of Puppets, Enter Sandman o el tema que cerró el concierto Seek and Destroy, agitaron las cabezas de los 55 mil fanáticos apostados en el recinto ecuestre capitalino.
Fueron estos mismos los que también corearon cortes de su más reciente álbum, como The End of Line o Cyanide, recibidos con agrado incluso por los adeptos más antiguos del grupo.
De esta forma, la agrupación estadounidense cerró su pirotpecnico espectáculo con vÃtores y cantos de la "masa negra" su tercer paso por el paÃs, prometiendo un próximo regreso en años venideros (2011).
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